tapa gastronomía española

La tapa, identidad de la gastronomía española

«Tapa: pequeña cantidad de cualquier alimento que se sirve como apoyo de una bebida».

Es un sustantivo que se ha hecho popular internacionalmente, que ha creado una auténtica fiebre culinaria y que constituye uno de los símbolos de identidad más poderosos de la gastronomía de España.

Y hace ya tiempo que además otorgó su bendición al verbo ‘tapear’ (definido como «tomar tapas en bares y tabernas») y al sustantivo ‘tapeo’ (concebido como «acción e impacto de tapear»).

 

Requisito importante e indispensable para ser considerada una tapa

 

La tapa, sostienen los profesionales, tiene que tener un requisito fundamental: se tiene que poder asir con una sola mano y dejar libre la otra para mantener la copa de vino o de cerveza.

Su triunfo radica en que posibilita conversar a medida que se bebe y se ingiere, fomentando de aquel modo la comunicación.

Hoy, además, las tapas han evolucionado, pasan de ser únicamente un trozo de jamón o de pan, a ser un plato en miniatura.

Empero, ¿cuáles son los principios de las tapas? Aquello es algo en lo cual los especialistas no se ponen de acuerdo.

 «Hay muchas leyendas al respecto, muchas» entre ellas:

 

Una tapa contra los insectos

 

En verano era frecuente que los bares y tabernas del sur de España se llenaran de moscas.

Para evitar que cayeran dentro del vaso de vino, se colocaba una porción de queso, de jamón o de chorizo en forma de tapa.

Los consumidores enseguida se acostumbraron a recibir con su bebida aquel diminuto bocado. Una vez que arribó el invierno y los taberneros, como no había moscas, dejaron de cubrir las copas con un pedazo de queso o de jamón, los consumidores empezaron a reclamarlo con la clásica gracia andaluza.

Aunque esta versión posiblemente sea la más fidedigna y la que con más adeptos cuenta, son numerosísimas las leyendas sobre los principios de las tapas. Vamos a repasar algunas versiones.

 

La tapa fue concebida por los reyes

 

De esta manera, hay quien asegura que la tapa ha sido concebida hace unos 500 años por los Reyes Católicos.

 En específico por don Fernando, quien a lo largo de un viaje a Cádiz, en Andalucía, solicitó en una taberna que le trajeran una loncha de jamón con la que cubrir su copa y eludir que entraran mosquitos en ella.

 «Aquí tiene su tapa», cuentan que le comentó el mesero al entregarle el pedazo de jamón.

Otra de las variantes coloca el surgimiento de las tapas en Jaén, una urbe andaluza, allá por el año 1915.

Otra teoría plantea que se inventaron para evitar que el polvo entrará en las copas una vez que se les llevaba de una taberna cercana.

 

La tapa hija de Alfonso el Sabio

 

Muy semejante es la versión que confirma que la tapa es hija del monarca Alfonso XIII, quien a lo largo de un viaje a Cádiz se detuvo en una taberna a tomar un vino y al soplar un viento bastante intenso, el mesonero que le atendía le puso una loncha de jamón sobre la copa para eludir que le entrara polvo en ella.

Como pudimos ver son variadas las versiones del origen de las tapas, lo que sí estamos seguros que una tarde de tragos y tapas es un disfrute sin igual.

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