Tapas, comer bebiendo y compartiendo

El consumo de tapas es algo más que un formato de consumo de una cantidad pequeña de alimento; hablamos de un estilo de “comer bebiendo y compartiendo” que pertenece a la dieta mediterránea, o sea es una manera de vivir el planeta, una experiencia de compartir socialmente y maridar una bebida y un alimento. 

 

Que es la tapa

El término de tapas está intrínsecamente asociado a la crónica de España. Hay una extensa tradición de escoltar con unos platos simples el consumo de vino en las tabernas españolas a partir de tiempos inmemoriales, costumbre heredada de las tradiciones griegas y romanas. La alimentación y bebidas se asocian de manera indisoluble.

El vino ha sido el eje primordial de las tabernas a lo largo de siglos, aquellos espacios sociales que fueron el centro de la política y vida social a lo largo de centenares de años en el continente Europeo. 

El apoyo que se ofrecía a modo de pequeña tapa era un pretexto solamente para ocasionar sed en el cliente o escoltar simplemente a la bebida.

Estrictamente, la tapa fue hija de la modernidad. La primera mención de “Tapa” apareció, de acuerdo con la averiguación lexicográfica de Frederic Duhart, por primera ocasión en un diccionario con la acepción culinaria que nos atrae aquí en 1918. 

 En el siglo XX, el consumo de tapas se expande en España. Se difundió hacia el norte español, a medida que la cocina de las tapas se diversifica de forma remarcable, primero por la democratización del tapeo, luego por una renovación de su criterio por medio de variantes más sofisticadas. 

A lo largo de este doble proceso, el consumo de vinos y otras bebidas etílicas se asoció íntimamente con el tapeo. De esta manera se ha convertido en uno de los más importantes instantes de sociabilidad, no solamente como el ‘arte de ingerir de pie’, sino además el arte de compartir palabras y emociones cerca de un consumo razonable de alcohol.

 Durante el siglo presente, el término de tapa se difunde a grado mundial. Este criterio, que triunfa ya en muchas naciones, tiene a la experiencia como eje del criterio de tapas, no solo al producto.

Hay ciertos recursos españoles que marcan la experiencia universal de tapas. La utilización de productos españoles de primer grado, la implementación de los elementos españoles auténticos y la veracidad de las recetas son además recursos que definen la vivencia de tapas. No obstante, su trascendencia es menor a grado universal para los profesionales, que en España.

 

El vino, parte auténtica y sustancial en la experiencia de tapas

El 77% de los profesionales piensan que el vino constituye parte relevante de una vivencia de tapas. 

No existe un exclusivo tipo de bar de tapas a grado mundial, sino que tienen la posibilidad de diferenciar conjuntos diferenciados: los bares de moda experiencia actualizada, cool, que ofrecen un número reducido de tapas y vinos mezclando el estilo nuevo y tradicional en cocina.

El segundo tipo son los bares españoles que presentan la España más clásica en la gastronomía y sus vinos con una carta más extensa de tapas y al final, los enobares, más centrados en la oferta vinícola y gastronómica de grado.

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